‘Villarriba y Villabajo’, el debut de Berlanga en la tele

Centenario de Luis García Berlanga
Luis García Berlanga

Este sábado, 12 de junio, se cumplen cien años del nacimiento de Luis García Berlanga. Un centenario que televisiones (abiertas y de pago), y también salas de cine, aprovechan para recuperar la figura y la obra de este genial cineasta valenciano, director de joyas del cine español como ‘Bienvenido, Mister Marshall’, ‘Calabuch’, ‘Plácido’, ‘El verdugo’, ‘La escopeta nacional’… Pero lo que no suele recuperarse en estos homenajes es su aportación a la pequeña pantalla. Menor, sin duda. Pero merece la pena recordar que Berlanga debutó en la tele a los 73 años con ‘Villarriba y Villabajo‘, serie en la que intentó adaptar su fantástico estilo de comedia coral a la pequeña pantalla. Pero aquella producción, que nació de un anuncio de un detergente lavavajillas, no acabó de cuajar.

Después de su debut en la tele, Berlanga tuvo, a los 76 años, una segunda experiencia en el medio con ‘Blasco Ibáñez, la novela de su vida’, una miniserie de corte biográfico y, por tanto, demasiado serio para el mejor Berlanga.

NACIDO DE UN LAVAVAJILLAS

El debut de Berlanga en la tele no podía ser más ‘berlanganiano‘. La idea original nació de un famoso anuncio de televisión de principios de los años 90. En este espot se promocionaban las cualidades de un jabón de cocina (el histórico Fairy) en una original historia de dos pueblos que rivalizaban a la hora de limpiar las inmensa paellas de sus respectivas fiestas mayores. Así, mientras que los del pueblo que usaron Fairy limpiaron los utensilios de cocina en un santiamén, los de la otra localidad se pasaron toda la noche de fiesta intentando quitar la grasa de sus cacharros.

Anuncio del detergente Fairy

El encargado de dirigir este anuncio fue el hijo de Berlanga, Luis, quien le comentó al productor de este espot, el asturiano Juan Gona, que la idea del espot podría ser una excelente trama para una telecomedia. Gona cogió la idea al vuelo y le planteó a Luis la posibilidad de que fuese su padre el autor. Gona sabía que, con el sí de Berlanga, no tendría ningún problema para conseguir, incorporar al proyecto a la multinacional propietaria de Fairy (Procter&Gamble). Y, claro está, también a la por entonces imbatible y todopoderosa TVE, dirigida en aquellos años de PSOE por otro valenciano: el periodista Jordi García Candau.

EL ÚNICO TRABAJO CON SUS HIJOS

Sea porque venía por parte de su hijo, o porque realmente el planteamiento de la serie era muy de su línea, el caso es que Berlanga aceptó crear la historia y escribir los guiones, aunque la dirección se la dejó a su hijo. De hecho, además de su debut en el medio, ‘Villarriba y Villabajo’ significó la primera y única ocasión en la que Berlanga trabajó al alimón con sus tres hijos. En los guiones participaron Luis, Jorge y José Luis (que también produjo y dirigió), y Carlos fue el compositor de la banda sonora.

Aquel -tardío- debut en la tele de Berlanga también fue el debut como productor ejecutivo de Juan Gona, quien con los años ha demostrado que su idea no fue un golpe de suerte. Ha sido el productor de películas tan interesantes como ‘Dos francos, 40 pesetas’ o, más recientemente, ‘El año de la furia’.

Con el prestigio de Berlanga, y apuntalada por Procter&Gamble por un lado, y TVE por el otro, ‘Villarriba y Villabajo’ ya nació como uno de los macroproyectos de los que era muy amiga la televisión estatal del PSOE. Es decir, el proyecto partió con un brutal presupuesto: casi 1.400 millones de pesetas. Y como también le solía pasar a TVE, las previsiones excedieron con mucho los resultados reales.

Intro’ de ‘Villarriba y Villabajo’
UN MACROPROYECTO FRUSTRADO

Berlanga ideó una divertida trama para ‘Villarriba y Villabajo’, en la que se desarrollaba la rivalidad entre dos pueblos que, más que vecinos eran hermanos. Estaban geográficamente juntas, pero pertenecían a autonomías diferentes. Eso sí, compartían tres puntos estratégicos de cualquier pueblo que se precie: la plaza, la fuente y el bar. Y a partir de aquí se desarrollaba la comedia coral ‘berlanganiana’, que protagonizaron Juanjo Puigcorbé, Ana Duato, Carlos Tristancho, Ángel de Andrés, Alfonso Lussón, Kiti Manver, Fedra Lorente y un joven Álex Angulo (q.e.d.).

Como era de esperar, la serie se realizó como si fuera un ‘blockbuster’ de Hollywood. Es decir, la casa por la ventana. Se rodó en formato de película con dos unidades independientes en Colmenar de Oreja (Madrid), que fue ‘invadida’ durantes 14 meses para rodar los 26 episodios de los que constaba la producción. Mucho tiempo, sí, pero es que se necesitaron diez horas de rodaje para cada capítulo. Y los habitantes de Colmenar de Oreja no se quejaron. Cobraron 50.000 pesetas de la época por dejar que les pintasen las casas de amarillo o azul, que eran los colores identificativos en la trama de ‘Villarriba y Villabajo’. Así se entiende que la producción rozase los 1.400 millones de pesetas.

RELEGADA A MEDIANOCHE

Y como a veces pasa, ni el dinero, ni los productores ni el genio de Berlanga pudieron pergeñar una historia que interesase a la mayoría de la audiencia. Se estrenó el 11 de octubre de 1994 en el ‘prime time’ de TVE-1. Pero ‘solo’ logró una audiencia media de poco más de 4,5 millones de espectadores (casi la mitad de lo que reunió el Sevilla-Betis del mismo día). El seguimiento fue decayendo semana a semana, por lo que la dirección de TVE, muy preocupada entonces por las audiencias de la incipiente televisión privada, le dio la puntilla. La relegó a la franja de medianoche, donde ya pasó sin pena ni gloria.

Cartel de la serie de TVE 'Villarriba y Villabajo'
Cartel de ‘Villarriba y Villabajo’
Imagen de la serie de TVE 'Villarriba y Villabajo'
Rafael Alonso, Álex Angulo y Juanjo Puigcorbé  en ‘Villarriba y Villabajo’

Como detalle para los fans de Berlanga, señalar que el último episodio de la serie, emitido el 27 de junio de 1995, se tituló ‘Villarriba-Tombuctú‘. En 1999, Berlanga estrenó su última película: ‘París-Tombuctú’.

Pese a que no fue un éxito de audiencia, la serie sí tuvo un reconocimiento del sector. Así, Juanjo Puigcorbé fue galardonado como mejor actor con el Fotograma de Plata, el Premio de la Unión de Actores, y el TP de Oro. También fue premiada con el Fotograma de Plata a la mejor actriz la joven Ana Duato. Tenía 26 años y estaba a uno de triunfar en ‘Médico de familia’. Y a 27 años de consagrarse con la inmortal ‘Cuéntame…’.

‘BLASCO IBÁÑEZ. LA NOVELA DE SU VIDA’

Cuatro años después de ‘Villarriba y Villabajo’, en febrero de 1998, TVE estrenó ‘Blasco Ibáñez. La novela de su vida’, miniserie de dos episodios que, en realidad es la primera y única producción televisiva que ha dirigido Berlanga.Y que tenía que haberse estrenado antes que ‘Villarriba y Villabajo’, ya que el proyecto es de principio de los 90. Y también fue aprobado por García Candau en RTVE. Pero esta fue una producción maldita.

Escena de ‘Blasco Ibáñez’

Ya desde su planteamiento sufrió una serie de importantes recortes de presupuesto que ‘empobrecieron’ el proyecto. Esto provocó un retraso en el rodaje, que culminó con un estreno por sorpresa (no se presentó a la prensa) el 25 de febrero de 1998. Y con los dos episodios de un solo tirón. Vamos, que se la quitaron de encima, algo que indignó a Berlanga.

ESTRENO POR SORPRESA

En declaraciones a ‘El País’, el director valenciano, acusó a TVE de que no le interesaba el proyecto, en el que no puso ni un solo duro. «Una cámara y el negativo», aseguraba. También se mostraba molesto por las críticas al presupuesto, que fue de 650 millones de pesetas. Según sus cuentas explicadas en el rotativo madrileño, la Generalitat Valenciana aportó 500 millones, y Canal 9 los restantes 150 millones. Del total, la productora se llevó 90 millones. Para Berlanga, no era una producción cara, teniendo en cuenta era una miniserie con distintas épocas históricas, y de amor y lujo como las de Hollywood.

Ramón Langa (como Blasco Ibáñez), Ana Obregón (Elena Ortúzar Chita), Carlos Iglesias (Joaquín Sorolla) y Emma Penella (Emilia Pardo Bazán) protagonizaron ‘Blasco Ibáñez. La novela de su vida’. Una miniserie que tuvo una buena crítica de la prensa especializada, aunque indignó a los familiares del escritor. Pero esta reacción no le preocupó al director valenciano, ya que era una ficción, no una biografía rigurosa. «He hecho una aproximación a un personaje que me ha fascinado toda la vida», dijo a ‘El País’ Berlanga, quien consideró que su serie era pionera de un nuevo género: la seudobiografía pasionada.

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