Un delegado de Corea del Norte critica ‘El infiltrado’

El estreno en la plataforma Filmin de la serie documental ‘El infiltrado’ ha provocado la airada respuesta del delegado especial en España de Corea del Norte, Alejandro Cao de Benós. Este delegado especial de Corea del Norte critica ‘El infiltrado’ y niega los casos de tráfico de armas y drogas que la producción denuncia como prácticas habituales en el régimen comunista que dirige Kim Jong-un, el Líder Supremo.

Alejandro Cao de Benós de Les y Pérez, delegado especial para el Comité de Relaciones Culturales de la RPD de Corea y Presidente de la Asociación de Amistad con Corea (KFA), ha enviado a Filmin una carta de protesta por lo que aparece en ‘El infiltrado’, coproducción de 2020 que el diplomático catalán califica de « montaje lleno de mentiras, totalmente tergiversado y manipulado para obtener beneficio aprovechando mi imagen pública». 

En ‘The Mole‘ (título original de ‘El infiltrado’), Cao de Benós aparece en una grabación con cámara oculta facilitando -supuestamente- el tráfico de armas y drogas entre Corea del Norte y un falso empresario europeo.

«Nunca he dado mi consentimiento, nunca fui preguntado ni se me permitió defenderme de las injurias dentro del film ‘The Mole’ -afirma el diplomático en su misiva a Filmin-. Tampoco se me dio la posibilidad de visualizarlo parcial o totalmente antes de su estreno».

En la serie, que consta de dos episodios dirigidos por Mads Brügger, Ulrich Larsen es un ‘topo‘ que se pasa 10 años infiltrándose en la Asociación Coreana de Amistad (KFA). Así se gana la confianza de Cao de Benós para presentarle a un falso inversor. Con él viaja a Corea de Norte y firman un contrato para producir drogas y armas en una fábrica subterránea. Este complejo se camuflaría bajo un complejo turístico en el Lago Victoria (Uganda).

TENENCIA ILÍCITA DE ARMAS

«Tengo entendido que, en el film, Mads Brügger dice que yo he sido detenido por tráfico de armas, lo cual es totalmente falso (Era tenencia ilícita de armas en mi domicilio) y demuestra que no hay ningún afán de investigación ni de contrastar información, sino de sensacionalismo barato», se explica Cao de Benós.

Cartel de la miniserie de Filmin 'El infiltrado'

«Mads Brügger me considera un super villano o un idiota, pero solicitó encarecidamente mi ayuda para su primera visita a la RPDC. Gracias a ello pudo tener encuentros con el Korean Film Studio y produjo su anterior film ‘The Red Chapel’ (2009). Asimismo insulta a la RPD de Corea llamándola una empresa maligna y criminal, pero no dudó en pagar cientos de miles de euros al país para realizar su primer film-basura«.

Cao de Benós asegura que, como delegado especial de un departamento de relaciones culturales, sus cargos son honoríficos y no cobra. «Mi cargo me permite facilitar intercambios culturales o atender entrevistas con la posición oficial de la RPDC. No estoy autorizado a tomar decisiones por parte de cualquier departamento u organización del país», apunta. E insiste: «Nunca la RPD de Corea me ha propuesto facilitar negocios que tengan que ver con armas y/o drogas».

CRÍTICAS A ULRICH LARSEN

Sobre el ‘topo‘, el delegado de Corea del Norte afirma que nunca ha tenido una relación cercana o regular con él. «Mi relación estuvo limitada a un e-mail cada 3 o 4 meses y un encuentro anual junto con otros amigos de nuestra asociación. Cuando nos encontrábamos -recuerda-, Ulrich se quejaba de su complicada situación económica, los problemas de salud de su hija y su padre. Él maldecía al Gobierno danés porque apenas recibía 500 euros de pension mensual y la vida en su país era tan cara».

«Nunca le dije a Ulrich que buscara negocios, fue una insistente solicitud suya que acepté por su situación personal y porque le conocía de nuestra asociación. Mads y Ulrich mienten totalmente«, asegura el delegado de Corea del Norte en su critica de ‘El infiltrado’.

SOBRE EL INVERSOR

Del falso inversor, Cao de Benós realta que su propuesta inicial era la construcción de un hotel, «lo cual no es nada especial -considera-. Pero más tarde, y sin venir a cuento, se refirió a que quería construir armas en el sótano del hotel lo cual cambió inmediatamente mi postura sobre él y Ulrich. Le dije que lo único que podía hacer era facilitarle una visita al país. De cualquier forma, era un hombre muy arrogante y racista, por lo que desempeñé un papel que se ajustara a su modo de vida y fantasía. Así que le mentí, preparé sobre la marcha un discurso de ventas monumental para impresionarle, sacarle información y saber quién estaba detrás de todo eso.

Para el delegado de Corea del Norte, este falso inversor es «el tipo de personas que más desprecio en este mundo (…), arrogante y sin principios que trata a otros como sirvientes, que se siente racial y moralmente superior por ser rico, y que haría cualquier cosa por dinero».

ACCIONES LEGALES

Caos de Benós finaliza su misiva reafirmando que ‘El infiltrado es «un montaje de ficción que busca el sensacionalismo, no tiene un ápice de periodismo». También anuncia que ha iniciado acciones legales, ya que los nombres y datos privados de los miembros de nuestra Asociación de Amistad con Corea (KFA) fueron publicados sin consentimiento.

Eso sí, aunque el delegado de Corea del Norte critica ‘El infiltrado’, reconoce que, aunque sea una pieza «sensacionalista y basura», hay un elemento positivo: «Desde su estreno han aumentado diez veces las solicitudes de membresía en nuestra asociación».

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