Llega la era de las plataformas gratuitas

En la prehistoria de la televisión multicanal en España, aquellos chalados del cable en sus locos cacharros sentaron las bases de un cambio inevitable. Crearon aquel acertado adagio según el cual el espectador se convertía «en su propio jefe de programación». Con los años, y una vez que la televisión convencional en abierto tocó techo con la TDT en cuanto a oferta de canales, quedó expedito el camino por el que hoy andamos, por el que caminan los grandes grupos audiovisuales. Y cuyo horizonte es obvio: que el número de hogares que paguen de uno u otro modo por acceder a la televisión sea cada vez mayor. Si bien, en casos como el de España, no parece previsible ni imaginable a corto plazo que el porcentaje de estos se aproxime al dato portugués, revelado esta semana por ANACOM. La autoridad audiovisual lusa ha revelado que un 93% de los hogares del país vecino está abonado a alguna modalidad de televisión de pago.

Con los efectos de la pandemia en los hábitos de consumo de productos de ocio y en las economías familiares todavía manifestándose y cada vez con mayor crudeza, lo cierto es que las piezas, prácticamente todas, ya están colocadas en el tablero. Los del cable independiente prácticamente han desaparecido. El transporte de las señales de televisión está en manos de un puñado de grupos de proyección e intereses internacionales. La televisión lineal convencional agoniza en el mundo (aunque desde la certeza de que, como el cine, la radio, el teatro y todo lo demás no desaparecerá). Y el espectador deja de serlo para convertirse en cliente. Y, precepto de obligado cumplimiento, los operadores de televisión de pago en cualquiera de sus manifestaciones no buscan espectadores, sino clientes. Esos operadores, vinculados, salvo heroicidades empresariales, a los grandes estudios ya están, casi todos, en el mercado. Ahora de lo que va todo esto es de eso: capturar a lazo a los clientes.

EL MODELO DE NETFLIX

Asentado el modelo Netflix, que es la compañía que durante un tiempo seguirá marcando la pauta a sus competidores, el actual es un momento de retoques sustanciales a los modelos de negocio. Netflix ha construido con éxito el modelo SVOD, vídeo a la carta por suscripción puro y duro. Y el modelo ha sido objeto de clonación por parte de los grandes estudios. The Walt Disney Company, con Disney+, Hulu y ESPN+; WarnerMedia, con HBO Max; NBCUniversal, con Peacock; Discovery, con Discovery+; ViacomCBS, con Paramount+.

No sólo los grandes estudios tienen ya pieza en una casilla en el tablero. Ténganse en cuenta también las ocupadas por Amazon con su servicio Prime Video; Apple, con Apple TV+; Alphabet-Google, con YouTube Premium. Y quizá sea conveniente dejar para otro momento la enumeración detallada de servicios de ‘streaming’ que, como Tencent Video, iQIYI, Youku, iflix, iWantTFC, Globoplay, Zee5, Stan..., actualmente operan en otras cercanas y lejanas áreas geográficas del planeta. Pero que también son actores de este juego, cuyo ‘Trono de Hierro’ ocupa Netflix.

Llegan los AVOD, los Advertising Video On Demand. Es decir, los servicios de ‘streaming’ financiados mediante publicidad

Con un horizonte, verosímil, en el que en los países de nuestra órbita se registre una penetración de 3-4 servicios de pago por hogar abonado a alguna oferta, la batalla por el cliente se recrudece. Y es esta la circunstancia que viene a explicar que prácticamente todos los grupos citados arriba manejen la posibilidad de desembarcar en el territorio de los AVOD, los Advertising Video On Demand. Es decir, los servicios de ‘streaming’ financiados mediante publicidad. Las plataformas gratuitas.

PLATAFORMAS ‘FREEMIUM’

Al de Peacock hay que añadir la información que esta semana daba en una comparecencia ‘online’ Jason Kilar. El que es -desde mayo de 2020- máximo directivo de WarnerMedia anunciaba el lanzamiento este junio de una versión de HBO Max financiada, inicialmente, por publicidad. Y por tanto, a un precio reducido. El mercado dirá si Kilar ha abierto la puerta a una versión ‘freemium’ de HBO o no… Y si se dan las condiciones objetivas en el mercado español para su posible lanzamiento de acuerdo con estas claves.

ViacomCBS ha encontrado el equilibrio entre los modelos SVOD y AVOD, haciendo convivir en el mercado Paramount+, de pago, con Pluto TV, gratis.

De momento, el nivel de conocimiento por parte de los clientes de las plataformas gratuitas es todavía muy bajo. En España, sin ir más lejos, falta márketing, márketing y más márketing… Más inversión publicitaria para dar a conocer los nuevos servicios gratuitos en macromedios y en micromedios. Pero aunque se conozcan poco, ahora un estadounidense puede abonarse a Peacock como a Netflix, en clave premium, u optar por un simple registro como usuario. Eso le permitirá acceder a una parte interesante del catálogo de la plataforma sin pagar ni un dólar. Es un ejemplo, pero hay, y habrá, más.

EL FUTURO CON PUBLICIDAD

ViacomCBS ha encontrado el equilibrio entre los modelos SVOD y AVOD, haciendo convivir en el mercado su recién estrenado Paramount+, de pago, con Pluto TV, gratis. Fox Entertainment opera el AVOD Tubi, que en estos días empieza a producir series y películas originales y en exclusiva para su servicio. Y sí, hay más plataformas gratuitas…, a cambio de recibir publicidad: Facebook Watch, Crackle, Vudu, Redbox, VUit, IMDb TV, Filmrise, DistroTV, Plex, Roku Channel…

Algunas de estas ofertas de televisión –Pluto TV, Plex, Facebook Watch, Vix están disponibles en España. Y parece lógico que es cuestión de tiempo, de meses, la convivencia en nuestro país de las dos principales modalidades de televisión a la carta. La basada en el abono y la gratuita, las plataformas gratuitas soportadas por la publicidad. Llegarán nuevas piezas a nuestro tablero.

Los AVOD, la nueva televisión, la de ahora, muy pronto en nuestras pantallas. Será inevitable.

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