Cuando el Oscar hermanó cine y tele

Hubo un tiempo en el que la televisión era el hermano pobre del todopoderoso cine. Pero no tardaron mucho en empezar a colaborar, creando la sinergia más productiva del negocio audiovisual del siglo XX. Fue el 19 de marzo de 1953 el día en el que nació oficialmente esta simbiosis de medios en EEUU: la tele retransmitió por primera vez la ceremonia de entrega de los Oscar de Hollywood. Aquella edición de los preciados galardones tuvo como como maestro de ceremonias a un ‘showman’ al alza, Bob Hope, y la gran estrella fue la película ‘El mayor espectáculo del mundo’. ¡Qué fantástica casualidad de título…! Hasta que apareció internet, y después las plataformas, y después la pandemia… Y todos estos convulsos años del siglo XXI han dado como resultado la desintegración de las fronteras entre gran y pequeño ‘hermano’. Pero los Oscars ahí siguen. Un espectáculo televisivo, más o menos trasnochado, que en España ofrece Movistar+ en exclusiva. Y de pago.

La primera emisión de los Oscar en televisión fue un acontecimiento mediático que dio valor -y audiencia- al nuevo medio, y potenció el brillo y esplendor de la glamuroso estrellato de Hollywood. Y también publicidad gratuita para las películas. Pura sinergia. Ya se intuía que la televisión cambiaría unos premios que, hasta entonces, solo se podían seguir por la radio. Eso sí, en aquella primera emisión, el brillo y esplendor fue en blanco y negro. No fue hasta 13 años después -en la edición de 1966– que los Oscar lucieron a todo color. Fue el año de ‘Sonrisas y lágrimas’.

Cartel de la película 'el mayor espectáculo del mundo'
Mejor película en los Oscar de 1953
Premiados en la gala de los Oscar de 1953
EL MAESTRO DE CEREMONIAS

Bob Hope fue el maestro de ceremonias de la gala televisada, y Fredric March, actor que ya había ganado dos veces el Oscar (‘Dr. Jekyll y Mr. Hyde’ y ‘Los mejores años de nuestra vida’), se encargó de entrega de los premios. Estre estos destacaron, además de la película de Cecil B. DeMille, el Oscar a John Ford como mejor director por ‘El hombre tranquilo’ y el de mejor actor para Gary Cooper, por ‘Solo ante el peligro’.

Bob Hope en la gala de los Oscar de 1953

«La televisión es donde van las películas cuando mueren»

BOB HOPE

Se puede decir que Hope fue el primer gran icono de la televisión de EEUU gracias a los Oscars (ceremonia que presentó en 18 ocasiones entre 1939 y 1977). Pero ya era un personaje popular, por su trabajo en el teatro y a sus continuas actuaciones para los soldados de EEUU durante la segunda guerra mundial. La televisión lo acabó de consagrar, aunque su primera referencia al medio denotaba la visión despectiva que la profesión tenía de la ‘caja’. En su monólogo de presentación en la primera gala de los Oscar en televisión, Hope definió a la nueva tele que los estaba retransmitiendo a todo el país como «el lugar al que van a morir las películas». Hubo risas.

250.000 DÓLARES DE PRESUPUESTO

Aquella primera retransmisión de los Oscar en televisíon, que tuvo un presupuesto desorbitado para la tele (250.000 dólares de la época), permitió ver por primera vez la imponente fachada del RKO Pantages Theatre de Hollywood donde se celebró la ceremonia, y a la que llegaban las estrellas en lujosos Cadillacs. Y dentro del teatro, las cámaras ofrecieron planos generales de los 2.800 profesionales del medio que asistieron, y planos cortos de unas estrellas que no estaban acostumbradas a actuar como tales sin un guion previamente establecido… No tardarían en aprender…

La realización en sí, y por ser la primera visión de los Oscar en televisión, fue calificada de correcta. Aunque no supo ver el ahora tan conocido efecto dramático de enfocar a los perdedores cuando se nombraba al ganador. El mismo Bob Hope, sin duda un pionero del ‘showbusiness‘, lo comentó durante la gala, pidiendo a la tele que mostrase a los nominados. «Verás una gran comprensión, una gran deportividad, una gran actuación…». La televisión tomó nota.

Como era de esperar, aquella primera retransmisión fue, según la Academia, el programa más visto en la historia de la televisión comercial hasta entonces. Se calcula que fueron unos 34 millones de televidentes que pudieron ver el evento anual más publicitado de Hollywood. Al año siguiente fueron 40 millones, los que siguieron los Oscar en televisíon. Y la ‘caja’ empezó a dejar de ser la hermano pobre.

EL ORIGEN DE LOS OSCAR

El próximo mes de mayo se cumplirán 94 años de la creación de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, organización sin fines de lucro que tenía (y tiene) como fin la promoción y consolidación de la industria cinematográfica de EEUU. Y una de sus primeras acciones fue crear sus premios, que se empezaron a entregar dos años después, en una gala, con banquete incluido, en la Blossom Room del Hollywood Roosevelt Hotel.

Gala de entrega de los primeros Oscar  en 1929
Gala de entrega de los primeros Oscar en 1929
LA ‘TRAICIÓN’ DE LA PRENSA

Aquellas primeras ediciones no valoraron la emoción del suspense como arma promocional: los premiados se anunciaban meses antes. A partir de 1930 la Academia optó por una fórmula intermedia en la que quisieron aprovechar el tirón de la prensa escrita. La Academia daba los nombres de los ganadores a los periódicos a las 11 de la noche, para que apareciese en las portadas al dia siguiente de la gala. Pero no se puede hacer pactos con la prensa: ‘Los Angeles Times rompió el acuerdo y publicó los ganadores en su edición vespertina, que se repartió justo antes de iniciarse la ceremonia. Así, desde 1941 se sigue el ritual de los sobres sellados, una fórmula que se mantiene.

El evidente interés del público por la floreciente industria del cine hizo que la ceremonia de entrega de los premios de la Academia se radiasen desde su segunda edición. Pero el bombazo llegó con los Oscar en televisión. Fue la National Broadcasting Company (popularmente conocida como NBC), la que tuvo la visión de ofrecer la primera gala (la 25ª ceremonia de los premios).

La NBC transmitió los Oscar hasta 1961. Aquel año, la American Broadcasting Company (ABC) se hizo con los derechos de emisión durante una década, y tuvo el honor de transmitir la primera gala en color (1966). En 1972 la NBC recompró los derechos , pero la ABC (actualmente propiedad de la Disney) volvió a ser la tele de los Oscar en 1976, y desde aquel año ha transmitido todas las galas de la Academia. Y seguirá así hasta 2028, que es cuando finaliza su contrato de exclusividad. Veremos cómo serán de aquí a siete años los Oscar, la gala, el cine y la televisión.

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