‘Crematorio’, la primera gran serie española de pago

Hace apenas una década, en España solo había una televisión de pago, Canal+. Y tenía muy claro que su única baza ante la apabullante oferta de la tele comercial era la calidad y la originalidad de sus producciones. Y por eso apostó. Primero con la inclasificable ‘¿Qué fue de Jorge Sanz?’ (2010), y a continuación con ‘Crematorio’, brutal serie sobre la corrupción urbanística en la costa mediterránea que está considerada como unas de las mejores ¿ficciones? de la historia de la televisión española. ‘Crematorio’, de la que este sábado, 6 de marzo, se cumplen 10 años de su estreno, es también el primer gran proyecto de la televisión de pago en España. Y pionera en el nuevo concepto, ahora plenamente asumido en la era de las plataformas, de lo que debe ser la ficción de calidad en la pequeña pantalla.

Tráiler de ‘Crematorio’

Basada en la excelente novela homónima de Rafael Chirbes, el ‘Crematorio’ de Canal+ desarrolla, en ocho episodios, la historia de Rubén Bertomeu (un magistral Pepe Sancho), que decidió cambiar los negocios agrícolas familiares para entrar se lleno en la fiebre del ‘pelotazo’, a través de la especulación de terrenos. Así, crea un entramado empresarial que le convierte en el hombre más rico y poderoso de la ficticia Misent (¿Torremolinos? ¿Benidorm?). Pero para llegar hasta la cima, Rubén ha utilizado la corrupción política. Y todo tiene un precio.

“CUANDO ERES PODEROSO DEJAS DE SER TODO LO DEMÁS”

Rubén Bertomeu
Montserrat Carulla, en la serie de Canal+ 'Crematorio'
Montserrat Carulla
EL ELENCO

Junto a Pepe Sancho (‘Tarancón’, ‘Carne trémula’), actor que en ‘Crematorio’ de Canal+ logró el considerado como mejor trabajo de su carrera, destacan en la serie Alicia Borrachero (‘Periodistas’, ‘Las crónicas de Narnia’), Juana Acosta (‘Hospital Central’, ‘Una hora más en Canarias’), Aura Garrido (‘El Ministerio del Tiempo’, ‘El inocente’), y una impactante Montserrat Carulla, en el papel -corto, pero intenso y crucial- de madre de Rubén Bertomeu.

El fondo de la serie (sin cortapisas y pegado a la actualidad de la corrupción inmobiliaria) y su forma (con vía libre para utilizar todos los recursos necesarios: exteriores, tecnología de grabación, tiempo…), hicieron que el resultado fuese impactante. Una película seriada de ocho horas. Como reconocería el director de ‘Crematorio’, Jorge Sánchez-Cabezudo (‘Bajo sospecha’, ‘La Zona’…), fue “un auténtico lujo y algo inusual poder trabajar con total libertad”.

A POR LA CALIDAD Y LA DIFERENCIA

“Es una serie valiente, moderna, rica y compleja, que refleja sin concesiones lo ocurrido en nuestro país en los últimos años”, explicaba Miguel Salvat, por entonces director de Canal+ y actual responsable del contenido original de HBO en España.

Salvat sabía que C+ debía apostar por la calidad y la diferencia, por una excelencia que no se solía ver en la televisión comercial. “En los últimos años hemos visto en todo el mundo un trasvase de talento, profesionales y sistemas de trabajo del cine a la televisión, cuyo resultado es un aumento espectacular en la calidad de las series de ficción”, explicaba Salvat en la presentación de ‘Crematorio’, una serie “totalmente coherente con la marca, que pretendemos convertir en seña de identidad”.

‘Intro’ de ‘Crematorio’, interpretada por Loquillo

Al margen de la calidad de la obra en que se basa, ‘Crematorio’ en Canal+ destaca por sus exteriores. Prácticamente no se rodó nada en estudio. Y para captar toda la luz del Mediterráneo se utilizaron las novedosas cámaras 4k (ultra alta definición), que daban una imagen totalmente cinematográfica.

Como destacaba Koldo Zuazua, el director de producción, “el esquema de producción se asemejaba más al de un largometraje que al de una serie. El resultado era muy cinematográfico-explicaba Zuazua-. Fondos rotos con planos con muy poca profundidad de campo y gran riqueza en contrastes y matices“.

Portada del libro de Rafael Chirbes 'Crematorio'
‘Crematorio’
LA ADAPTACIÓN

La novela del valenciano Rafael Chirbes en la que se basa la serie, ‘Crematorio’, se había publicado cuatro años con gran éxito: traducida a siete idiomas, fue galardonado con el Premio Nacional de la Crítica y el Dulce Chacón. Aunque era un crudo retrato de la especulación inmobiliaria, la adaptación televisiva obligaba a una readaptación de la trama. Como el mismo Chirbes dijo en declaraciones a ‘El País’, la serie “es otra cosa… Han cogido la novela y han hecho su lectura. La televisión necesita tensión e intriga, son lenguajes y cosas distintas”.

Para el autor, ‘Crematorio’ no trata sobre el boom inmobiliario, “sino sobre el estado de ánimo de nuestra sociedad a principios del siglo XXI. Yo quería contar cuál es la España que deja la generación que tuvo la esperanza de cambiar el país. Quería -explicaba Chirbes en la presentación de la serie- hacer un repaso a mi generación y a mí mismo. La novela es un poco un recuento de mi propio fracaso, al mismo tiempo que del fracaso de mi generación”.

“En la novela aparece una frase de Marguerite Yourcenar que dice: ‘Hay un momento en el que los antiguos dioses han muerto y los nuevos todavía no han llegado’. Es del prólogo de las ‘Memorias de Adriano’. ‘Crematorio’ tiene algo de eso. Los viejos dioses han muerto y los nuevos no han llegado. Es un momento estupendo porque somos libres”

RAFAEL CHIRBES

Ante esta premisa, la adaptación no fue fácil. Sin duda, el resultado es brillante, pero los autores reconocieron que costó lo suyo.

“Cuando leí la novela, todo aquel volumen de reflexiones, aquellos personajes, no vi muy bien por dónde podíamos sacar una serie -recordaba el director, Sánchez Cabezudo-. Y de repente acabó surgiendo una idea cercana a la novela: hacer aparecer un personaje por capítulo sobre el que construir los ‘flash-backs’ y de esta forma ver el origen de las relaciones entre los personajes“.

LENGUAJES DIFERENTES

“Fue muy complejo adaptar la novela, situar toda su riqueza argumental en un solo género -confesaba su productor ejecutivo, Fernando Bovaira-. Hay un momento en el que intentas desligarte de la novela, pero luego hay que volver a ella, porque es muy brillante en frases, diálogos, reflexiones. Y eso hay que trasladarlo a un lenguaje cinematográfico”.

Efectivamente, el éxito es que la esencia de la novela se mantiene en el ‘Crematorio’ de Canal+. Empezando por el título. “Tiene una carga simbólica. Es una metáfora, porque realmente estamos hablando de la radiografía de un país en el que parece que lo estemos quemando todo”, explicaba Bovaira, un productor que llegaba a ‘Crematorio’ tras trabajar en películas tan importantes como ‘Los Otros’, ‘Mar adentro’, ‘Ágora’, ‘Lucía y el sexo’, ‘Biutiful’…

Cuando se cumplen 10 años de su estreno, es un buen momento para recuperar ‘Crematorio’ de Canal+ (ahora en Movistar+), y comprobar que la historia no ha perdido ni un ápice de frescura. Ni por su calidad artística, ni por las miserias que narra.

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