Ágata Lys, un fenómeno que nació en la tele

La noticia de la muerte de Ágata Lys, el pasado 12 de noviembre a los 68 años, ha llenado todos los medios de comunicación de recuerdos de la que fue reina del destape de una España que se sacudía del franquismo. Su espectacular imagen rubio platino, que hizo que fuese catalogada como la Marilyn Monroe española, marcó toda una época del cine español, del que fue icono. Pero esta importante carrera cinematográfica, en la que hubo de todo (de ‘Sex o no sex‘, a ‘Los santos inocentes’) ha dejado en un segundo plano su etapa televisiva. Corta, sí, pero interesante. Sobre todo si se tiene en cuenta que el fenómeno Ágata Lys nació en la tele. En TVE. Y que también se cerró en la pequeña pantalla de TVE, 33 años después.

Agata Lys de azafata en 'Un, dos, tres...'
Ágata Lys, en ‘Un, dos, tres…’

Ágata Lys nació en 1953 en Valladolid como Margarita García San Segundo. Empezó a estudiar Filosofía y Letras, pero a ella lo que le gustaba eran las tablas. Una pasión a la que le ayudaban su espectacular imagen y una fascinante voz. Y así, con apenas 19 años, se dejó de ‘filosofías y letras’ y se fue a Madrid a estudiar Arte Dramático. En la capital, su imagen fue determinante para que Chicho Ibáñez Serrador la fichase como azafata, de grandes gafas y pequeña falda, para un ambicioso concurso que acababa de estrenar en TVE: Un, dos, tres… responda otra vez.

DEBUT EN ‘UN, DOS, TRES…’

De hecho, Ágata Lys forma parte de la segunda generación de azafatas del ‘show’. La primera la formaron Ana Ángeles García, Britt (María Gustafson), Pilar Pérez, Maxia (Marisa Hernández), Marta Monterrey y Silvana Sandoval. Pero a los pocos programas, Marta y Silvana tuvieron ofertas del cine y la televisión. El hueco que dejaron lo ocuparon la venezolana Yolanda Ríos y Ágata Lys. Así, la joven vallisoletana debutó al lado de Kiko Ledgard en 1972. E impacto tanto aquella rubia platino que las altas instancias de la aún tele franquista empezaron a poner trabas a su presencia en pantalla. Y presionaron a Chicho para que la cambiase por otra más modosita.

Fueron apenas siete programas los que estuvo Ágata Lys como azafata del ‘Un, dos, tres…’. Pero fueron suficientes, aunque ha quedado claro si fue despedida, o se despidió ella ante el alud de ofertas cinematográficas que recibió en esos dos meses que estuvo en el programa. Había nacido una nueva estrella.

Fue en la década de los 70 en los que la popularidad de Ágata Lys alcanzó su cénit en el cine. Aunque también aportó mucho su espectacular portada en la revista ‘Interviú’, de abril de 1979.

TRABAJOS EN TVE

Pese a su dedicación al cine, Ágata Lys también tuvo tuvo algunos trabajos destacados en la pequeña pantalla. Su primera aparición como actriz fue también en TVE, en un episodio de la serie ‘Historias de Juan Español‘. En esta comedia protagonizada por Juanjo Menéndez intervino en el episodio ‘Juan Español visita el cabaret‘, que se emitió en noviembre de 1972. Por el título del capítulo, ya se intuye el tipo de personajes que marcarían la carrera de la joven artista.

En 1974 volvió a TVE para protagonizar, junto a Pedro Osinaga, una divertida y transgresora adaptación de ‘Don Juan’. Dirigida por el genial Antonio Mercero, la trama de esta producción ofrecía una visión desde dentro de cómo se intentaba rodar una accidentada adaptación del clásico ‘Don Juan’ de Zorrilla, en la que el actor principal estaba más interesado por un joven doncel que por doña Inés (Ágata Lys). La obra fue un gran éxito y ganó la Rosa de Oro del Festival de Montreux e incluso logró la nominación al Emmy Internacional. Este último galardón ya lo había ganado Mercero en 1972 con el histórico mediometraje ‘La cabina’.

Después de intervenir en un pequeño papel (Lula) en ‘La saga de los Rius’ (1976), la ‘carísima’ serie (60 millones de pesetas) de TVE, Ágata Lys volvió a la teles etatal en 1977 con ‘Eva a las diez‘, programa de variedades en la que TVE intentó llevar a su campo el gran éxito que por entonces tenía el cine de destape. Pero de forma bastante más recatada, claro. Así, en este espacio aparecieron figura de la época como Nadisuka, María José Cantudo, Victoria Vera y, claro está, Ágata Lys. Ella protagonizó el episodio titulado ‘La investigadora privada‘. En él encarnaba a una atractiva detective que recibe el encargo de una mujer de que encuentra a su marido, misteriosamente desaparecido.

DEL CINE AL TEATRO

En 1981, cuando el cine de destape ya iba a la baja, Ágata Lys centró su carrera en el teatro. Y eso explica su vuelta a TVE para intervenir en un programa serio: ‘Estudio 1‘. En este prestigioso espacio dedicado a la adaptación de grandes obras de teatro, la actriz intervino en ‘El mercader de Venecia‘, obra de William Shakespeare en la que trabajó junto a Luis Prendes, José María Guillén e Inma de Santis. En esta adaptación encarnó el papel de Porcia.

Tras su aparición en la gran película ‘Los santos inocentes’ (1984), Ágata Lys volvió a trabajaren 1989 en otro programa de TVE dedicado al teatro: ‘Primera función‘. En esta ocasión intervino en el montaje de la obra de Robert Thomas ‘Ocho mujeres’, junto a Paca Gabaldón, Cándida Losada, María Luisa Merlo, Julia Trujillo y Silvia Marsó.

Agata Lys, un fenómeno que nació en la tele
Agata Lys, ‘Amar en tiempos revueltos’

A finales de los 90, la carrera de Ágata Lys pasó del cine a la televisión, medio en el que intervino en algunas producciones destacadas. Como ‘Mamá, quiero ser artista’ (1997), carísimo (y frustrado) proyecto de Antena 3 que protagonizó Concha Velasco. También apareció de forma esporádica en la comedia de Tele 5 ‘Hermanas’ (1998). Dos años después, en 1999, volvió a TVE para trabajar en otra comedia. En este caso de Alfonso Ussia: ‘Puerta con puerta’. En esta encarnaba a la mujer de un acomodado burgués (Sancho Gracia), que ayuda a un aristócrata arruinado (Juan Luis Galiardo).

LA ÚLTIMA FUNCIÓN

Su último trabajo como actriz volvió a ser donde empezó: en TVE. Fue en 2005, cuando, con 52 años de edad, la tele estatal la contrató para actuar en su nueva serie ‘Amar en tiempos revueltos’. En este serial de sobremesa de larguísimo recorrido (ahora en Antena 3 como ‘Amar es para siempre‘), Ágata Lys interpretó el papel de Eulalia de la Torre. Era la madre de Mario (Cristóbal Suárez), una agria y egoísta condesa, y por tanto monárquica recalcitrante. Un papel dramático, serio y alejado de la imagen con la que triunfó en el cine.

Tras este papel, Ágata Lys decidió retirarse discretamente. Se instaló en Benalmádena y allí ha vivido, rechazando diferentes ofertas para colaborar en documentales y otros proyectos. Tan discretos han sido sus últimos años, que no se conoció su fallecimiento hasta 40 días después del óbito. Triste final para quien fue foco de atención durante tantos años.

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